Conclusiones


II CONGRESO IBEROAMERICANO DE PROCURADORES (ARGENTINA)

Buenos Aires, 12 de abril de 2006


La Republica Argentina y el Reino de España están unidas por vínculos históricos que demuestran la existencia de una larga tradición jurídica, en la que el Procurador ha sido pieza esencial en la Administración de Justicia.

El Procurador debe obtener para ejercer su profesión la adecuada formación universitaria, complementada con periodos de prácticas con profesionales, debidamente habilitados por los Órganos de Gobierno de cada uno de los países, que garanticen su ejercicio.

El Procurador, debidamente organizado y dependiente de un Colegio Profesional debe adecuarse a la demanda de servicios que la Sociedad le exige en cada momento, ampliando sus competencias y colaborando activamente con la Administración de Justicia para conseguir una Justicia ágil, eficaz y de calidad que ofrecer al Ciudadano.

El Procurador ejerce una actividad en la que debe ser independiente y, estar colegiado obligatoriamente en Organizaciones de ámbito Nacional o Estatal que defiendan adecuadamente las competencias de la profesión y que puedan ejercer un control deontológico de su actuación.

El Procurador debe potenciar la utilización de las Nuevas Tecnologías, y utilizar los nuevos sistemas de comunicación además de incrementar sus competencias en el ámbito de los actos de comunicación y la ejecución de sentencias.

La Procura debe estar representada en los Órganos de Gobierno de la Justicia de su respectivo país.