Caamaño defiende que las Cortes nombren a los vocales del CGPJ porque eso les aporta "legitimidad democrática".

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24/3/2011

El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, ha defendido el actual sistema de designación de los vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), cuya última palabra recae en el Congreso y en el Senado, al considerar que de esta forma se "dignifica" al órgano de gobierno de los jueces y se le aporta "legitimidad democrática".

Caamaño ha respondido de esta forma en el Pleno del Congreso de los Diputados a una interpelación que le ha dirigido la diputada de Unión, Progreso y Democracia, Rosa Díez, quien ha propuesto la elección directa de los vocales por parte de los "profesionales de la justicia" para poner fin al "mercado persa" entre los partidos políticos en que, a su juicio, se ha convertido esta designación. El titular de Justicia ha defendido que el actual modelo, puesto en marcha en 1985 y modificado en 2001 para aumentar la participación de las asociaciones judiciales, es "plenamente constitucional y expresa la voluntad y el pluralismo del pueblo español", ya que las Cortes son las únicas que pueden aportar "la mayor legitimidad democrática dentro de un sistema parlamentario". "En un estado democrático nada tiene más legitimidad que el Parlamento", ha dicho Caamaño antes de subrayar que, al margen del CGPJ, son la Constitución y las leyes las que garantizan la independencia de los jueces en su función jurisdiccional. "Parece como si el Parlamento, en lugar de legitimar el origen electivo de ciertos miembros del CGPJ, lo fuese a contaminar", se ha extrañado. En este punto, ha rechazado que alguien pueda pensar que un juez o magistrado que haya tenido una "impecable trayectoria profesional" vaya a dejar de lado "su profesionalidad, su independencia y su criterio propio" por el hecho de ser nombrado vocal. "No sólo es independiente y libre para ejercer sus funciones, sino que se sentirá respaldado por el plus que le da el hecho de ser nombrado por los representantes de los españoles", ha defendido. Tras recordar que en otros países democráticos como Alemania o Estados Unidos el control de los jueces lo lleva a cabo el propio Ejecutivo, el ministro de Justicia ha criticado que sólo los profesionales de la justicia puedan decidir sobre el órgano de gobierno de los jueces porque eso supondría, a su juicio, establecer "un modelo de sufragio censitario con carácter gremial" en el que estarían "excluidos el resto de ciudadanos". Europa Press.