Los juzgados agotan el papel y Justicia pide a los procuradores que aporten una copia extra

GIJÓN. 

Resulta paradójico que una administración como la de Justicia, que basa buena parte de sus gestiones diarias en la presentación y expedición de documentos, se quede sin papel. La escasez de folios era un hecho desde hacía tiempo, pero ahora la situación es crítica. «Esta semana no hay papel para trabajar», aseguró ayer la decana del Colegio de Procuradores de Gijón, Ana Belderrain. La voz de alarma la dieron los propios colegiados, a quienes los varios funcionarios judiciales habían solicitado que llevasen una copia extra de los documentos que presentaban, algo que no es indispensable desde la implantación de LexNET, el sistema telemático de notificaciones que utiliza la Administración de Justicia, el 1 de enero de 2016. «Unos compañeros me lo comunicaron porque desde los juzgados les habían pedido copia sin dar más explicaciones», explicó.

Con este panorama, la decana de los procuradores decidió enviar ayer una carta a todos los colegiados para informarles de la falta de existencias de papel y, en nombre del Principado, solicitar su colaboración para evitar el colapso. «No es obligación nuestra, es una cuestión de buena voluntad», indicó Belderrain. Porque los procuradores, según la normativa vigente, solo tienen que aportar copias de los documentos para las partes contrarias, no para el juzgado, ya que se supone que los funcionarios consultan los papeles a través de LexNET, es decir, del ordenador. Pero la realidad es diferente y la adaptación al sistema de ‘papel cero’ no está resultando como era de esperar. «Hay jueces que leen los documentos en pantalla, pero otros los solicitan el papel. El problema es que no hay una digitalización, no hay expedientes ni firmas electrónicas; los juzgados todavía no disponen del 100% de los medios que deberían tener, con lo cual es razonable que quieran imprimir algunos papeles. A día de hoy, el ‘papel cero’ es una entelequia porque no hay medios para implantarla completamente», indicó Belderrain.

La carencia de recursos -que también afecta, por extensión, a los cartuchos de tóner para las impresoras- que sufren los juzgados gijoneses, en opinión de la decana, tiene que ver «con la falta de previsión a la hora de pedir papel o a que se necesitaron más folios y se agotaron». La explicación oficial de la Dirección General de Justicia, que depende de la Consejería de Presidencia, es que la nueva empresa suministradora del material -los procuradores desconocen por qué el Principado ha cambiado de proveedor- no va a poder reponer existencias hasta la próxima semana.

«Hay jueces que leen los documentos en pantalla, pero otros no», dice Ana Belderrain El Principado asegura que es una incidencia temporal por el cambio de empresa proveedora

Solución «excepcional»

Así se lo comunicó el Secretario Coordinador de la Administración de Justicia en Asturias a Belderrain. Fue la decana quien se dirigió a este responsable, que fue quien le comunicó que era un problema puntual. La petición de un copia extra de los documentos que presenten los procuradores en el juzgado es algo «excepcional hasta que se solucione esta incidencia». En este sentido, Belderrain señaló que, en términos generales, los profesionales no tienen inconveniente en colaborar si el conflicto dura unos días.

«Pero no puedo obligar a mis compañeros a asumir el desembolso de las copias», añadió. No obstante, fuentes jurídicas consultadas por este periódico señalaron que este contratiempo no es un hecho aislado. «A los jueces que llevan treinta años trabajando de una determinada forma les cuesta adaptarse a un nuevo sistema en tan poco tiempo», indicó un procurador gijonés. A esto se suman los numerosos problemas que presenta LexNET, puestos de manifiesto por profesionales del Derecho en toda España.

«Abres una hoja y se cuelga, con lo que los jueces tardaban mucho tiempo en dictar sentencia de esta manera, así que recurren a imprimir los documentos», señaló un jurista gijonés. La falta de papel no afecta solo a los procuradores y los abogados, sino al conjunto de la ciudadanía. «Alguien que acude a declarar tiene que firmar luego esa declaración y para eso se necesita papel», manifestó un letrado con despacho en Gijón, que también señaló las deficiencias del sistema telemático.