El Premio Pelayo para Juristas de Reconocido Prestigio en su vigesimoquinta edición ha recaído en la figura de Antonio Garrigues Walker

El Premio Pelayo para Juristas de Reconocido Prestigio en su vigesimoquinta edición ha recaído en la figura de Antonio Garrigues Walker

El presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, entrega el Premio Pelayo a Antonio Garrigues Walker | Foto: Fundación Pelayo

Juristas y altas autoridades del Estado aplaudieron públicamente este jueves en Madrid, durante la entrega de los Premios Pelayo para Juristas de Reconocido Prestigio, que el Rey haya defendido en su viaje a Cuba que en democracia es como mejor se defienden los derechos humanos y la dignidad de las personas.

El aplauso a esta actuación del Monarca fue pedido por el jurista Antonio Garrigues Walker, que recogió esta tarde en el Casino de Madrid el Premio Pelayo en su 25 edición. El galardón fue entregado en un acto con presencia de destacadas autoridades y responsables públicos, como el presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas; la ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida y el presidente del Consejo General de Procuradores de España, Juan Carlos Estévez.

Garrigues: Premio a toda una vida dedicado al Derecho

Jurista y Presidente de Honor del despacho de abogados Garrigues, donde inició su trayectoria profesional en 1954 y llegó a su presidencia con 27 años. Su reconocimiento internacional como experto legal le ha llevado a asesorar a gobiernos y multinacionales, especialmente en el campo de las inversiones extranjeras.

Su actividad no se ha ceñido solo al campo jurídico, teniendo una participación muy intensa en la vida social, cultural y empresarial española, e incluyendo su paso por la política en formaciones de carácter centrista liberal.  Su faceta de dramaturgo es quizá la menos conocida a pesar de las 50 obras que ha escrito y representado, casi siempre en privado.

Además, es presidente y consejero de diferentes empresas, fundaciones y asociaciones y ha sido investido Doctor Honoris Causa por varias universidades. Detrás de muchos de estos reconocimientos y actividades casi siempre aparece su preocupación por el fenómeno de la globalización y la cooperación entre los bufetes internacionales.

25 años de un sueño hecho realidad

En 1995, la primera edición del Premio Pelayo para Juristas de Reconocido Prestigio recogía como objetivo el reconocimiento a la trayectoria profesional de juristas que contribuyeran con sus trayectorias a la calidad de la actividad jurídica y, en consecuencia, al beneficio de la sociedad.

Si bien en un principio la labor reconocida se centraba en el derecho de seguros, la importancia de la iniciativa adquirida en las ediciones sucesivas pedía ampliar el campo de los galardonados a profesionales que en general potenciaran la justicia y el derecho ante los ciudadanos y la sociedad en su conjunto.

Así, han ido engrosando la lista de premiados juristas que han desempeñado cargos de absoluta relevancia en instituciones del poder político y judicial, y muchos de ellos a su vez han presidido el jurado en otras ediciones.

24 ediciones más tarde, cuando se releen las palabras que los galardonados dedicaron a su audiencia en la ceremonia de entrega, se observa en ellas la presencia de acontecimientos importantes, hechos significativos para el devenir del estado de derecho. En estos años se han puesto a prueba a los juristas como guardianes del orden en la libertad y la paz en la justicia y el Premio Pelayo, en cierta manera ha apoyado esta labor protectora, tanto de las instituciones como de los ciudadanos.