La Fiesta Patronal del Ilustre Colegio de Procuradores de Córdoba pone en valor el papel esencial de la Procura y reúne a las principales autoridades jurídicas andaluzas

La Fiesta Patronal del Ilustre Colegio de Procuradores de Córdoba pone en valor el papel esencial de la Procura y reúne a las principales autoridades jurídicas andaluzas

Córdoba, 24 de abril del 2026.El Ilustre Colegio de Procuradores de Córdoba celebró este viernes su Fiesta Patronal, un acto que contó con la coordinación y anfitriona de su decana, María José Carralero Medina, quien destacó la calidad institucional del encuentro y la presencia de las máximas autoridades jurídicas de la comunidad autónoma. Carralero subrayó el papel imprescindible de la Procura para la buena marcha de la Administración de Justicia, especialmente en un momento de profundos cambios organizativos.

En representación del Consejo General de Procuradores de España, asistió su vicepresidente, José Ramón Carrasco Arce, decano del Ilustre Colegio de Procuradores de Jaén y presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Procuradores, reforzando la estrecha colaboración institucional entre la Procura andaluza y el órgano nacional.

Un contexto de transición compleja hacia el nuevo modelo organizativo

Durante su intervención, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Lorenzo del Río, analizó la situación derivada de la implantación del nuevo modelo organizativo judicial. Del Río señaló que la transición «ha sido muy difícil», al pasar de 732 órganos jurisdiccionales a 14 estructuras, lo que ha obligado a una profunda reorganización en los partidos judiciales andaluces.

«No estábamos preparados, ha sido muy difícil la situación, y hemos tenido caos organizativo», afirmó, advirtiendo de que el proceso «no va a ser fácil» y requerirá tiempo para su consolidación.

El presidente del TSJA subrayó que la actividad judicial se ha ralentizado y que será necesario un seguimiento constante: «Queremos, entre todos los colectivos, a través de comisiones de seguimiento, ir viendo mensualmente qué está pasando y qué está fallando». En este sentido, apeló a la implicación de todos los operadores jurídicos: «La implicación personal y el compromiso son esenciales, porque si no, va a fracasar».

La Procura, pieza clave en el funcionamiento del sistema judicial

El acto, celebrado en la Ciudad de la Justicia de Córdoba, sirvió también para poner en valor la labor de los procuradores. Del Río destacó que la Procura es «muy importante en todo el proceso de modernización de la Justicia», subrayando su «compromiso con los actos de comunicación y con el funcionamiento del sistema».

En la misma línea, el presidente de la Audiencia Provincial de Córdoba, Miguel Ángel Pareja, definió a la Procura como «una pieza fundamental y esencial del engranaje judicial».

«La Procura no es un mero transmisor de escritos ni un simple intermediario formal», afirmó, destacando que los procuradores aportan «seguridad, eficacia y continuidad» en un sistema «cada vez más técnico y complejo».

Pareja insistió en que su labor contribuye a una justicia más accesible: «Donde hay coordinación, orden en las notificaciones y control de plazos, hay menos incertidumbre y más tutela judicial efectiva».

Preocupación por los cambios organizativos y defensa de la cercanía al ciudadano

El presidente del Consejo Andaluz de Procuradores, José Ramón Carrasco, puso el foco en la preocupación del colectivo ante los nuevos cambios organizativos.

«Nos preocupa la relación que vamos a tener con la implantación del Tribunal de Instancia en esta fase, porque difiere según el territorio y puede afectar a la cercanía con el órgano judicial», señaló, advirtiendo de que «el perjuicio final es para el ciudadano, que es el bien jurídico que protegemos».

Carrasco reconoció avances derivados de la nueva normativa, pero insistió en la necesidad de seguir trabajando para garantizar la eficacia del sistema judicial.

Llamamiento a una implementación ordenada y con recursos suficientes

La decana del Colegio de Procuradores de Córdoba, María José Carralero, subrayó que uno de los aspectos que más preocupación genera es la forma en que se ha producido la entrada en vigor de la ley, con plazos de adaptación «insuficientes para garantizar una implementación ordenada».

Carralero recordó que las reformas procesales «requieren no solo cambios normativos, sino también recursos, medios tecnológicos, formación y una adecuada coordinación entre instituciones», advirtiendo de que sin estos elementos «el riesgo es que la finalidad de esta ley fracase».



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